Salud mental en tiempos de COVID-19
El siguiente artículo
es redactado por un profesional en la salud mental, quien utiliza lenguaje
técnico a un nivel medio para que los lectores tengan una fácil comprensión.
Todos los lectores pueden realizar sus comentarios, los cuales son bien
recibidos. De igual forma, otros profesionales de la salud mental pueden dejar
sus aportes. Este espacio es creado para informar y sensibilizar sobre
generalidades de la salud emocional y mental.
“La mejor arma contra
el estrés es nuestra capacidad para elegir un pensamiento sobre otro”.
-
William James
La cuarentena/aislamiento voluntario, ya sea parcial o total, esta causando en muchas personas la aparición de síntomas de ansiedad y depresión (esto en el caso de aquellos que nunca lo han sufrido) y un aumento o reaparición de síntomas en personas que han tenido o tienen un diagnostico de esos trastornos. Esto es bastante normal pues la situación actual a nivel mundial sobre el COVID-19 está manteniendo alerta a toda la población. Se han presentado comportamientos masivos de pánico a causa de rumores sobre la actividad económica, desabastecimiento de productos de la canasta básica e incluso sobre la evolución del mismo virus.
El
propósito del siguiente articulo es brindar opciones a las personas para poder
mantener una salud mental adecuada para sobrellevar las consecuencias que esta
pandemia ha traído al mundo. Debemos hacernos algunas preguntas básicas para
comprender en totalidad este tema.
1. ¿Por
qué estoy encerrado/a?
Hay que recordar que, al mantener una cuarentena
voluntaria estando encerrados en casa o tratando de salir únicamente si existe
mucha necesidad, es un acto que ayuda a protegerte y proteger a los que amas.
Esta es una acción importante que evita que el virus se propague a más personas
o con mayor velocidad. Tomando el lado positivo de esta crisis, te esta dando
la posibilidad de crecer, retando tu capacidad de autocontrol y como
sobrellevar momentos difíciles.
2. Infórmate
La desinformación puede llevarte a
colapsar en ansiedad y pánico, es por eso que se recomienda verificar
únicamente las fuentes oficiales, como la Organización Mundial de la Salud
-OMS-, alguna fuente oficial medica y datos de importancia sobre los casos en
tu país.
3. ¿Cómo
me adapto a la cuarentena?
¡Mantén tu mente ocupada! Asegúrate
de mantener una rutina con horarios y actividades que sean de agrado para ti.
Existe la opción para muchas personas de trabajar en casa, por eso se
recomienda mantener un horario fijo para realizar tu trabajo. Si tu tiempo en
aislamiento es libre, se sugiere comenzar actividades nuevas o retomar algunas
que quedaron olvidadas. La lectura es una actividad que requiere silencio y
mucha concentración, eso mantiene un ámbito de relajación si es lo que
necesitas. Reorganizar los espacios del hogar, has ejercicio, arreglar el
jardín (si cuentas con uno) o realizar actividades en familia, la idea es crear
una lista de actividades programadas con la finalidad de mantener tus emociones
y sensaciones presentes y adaptadas al nuevo sistema.
Estando en cuarentena nos limita a
muchas otras actividades que solíamos realizar, pero podemos crear espacios
saludables para nosotros y los que tenemos en casa como distracción a toda la
emergencia mundial.
También es importante recordar que, si en tu
aislamiento te sientes con deseos de no realizar ninguna actividad, también es
saludable, no tienes porque sentirte presionado si no quieres empezar proyectos
nuevos o estar totalmente ocupado. Si para ti funciona relajarte a solas viendo
series, jugando videojuegos o descansando, tomate tu tiempo para hacerlo, solo
recuerda, el permanecer mucho tiempo a solas podría incrementar los
pensamientos negativos. Haz lo que a ti te gusta y disfrutes.
4. Limita
las conversaciones sobre el virus
Que tus conversaciones no se centren
únicamente en la contingencia nacional y lo que ocurre acerca del virus. Es un
tema importante, sin embargo, no es saludable que sea el tema central de tu
vida en este momento. La sensación de miedo y pánico es lo primero que se desarrolla
con rapidez en la mente, no es necesario que recordemos a otros y a nuestra
mente que estamos atravesando por un momento difícil.
En este caso, es importante que reconozcas los
sentimientos negativos que este tema activó en tu mente (miedo y preocupación
principalmente). No lo ocultes para no asustar o preocupar a los otros, es
completamente valido que demuestres y expreses lo que te hace sentir mal, se
sincero y no te contengas. Reprimir las emociones solo genera más estrés termina debilitando el sistema inmunológico,
lo cual te hace más vulnerable al contagio.
5. Mantente
en contacto
La primera acción que realizamos cuando nos
sentimos desamparados es el aislamiento, lo cual aumenta las probabilidades que
los síntomas de ansiedad y depresión crezcan. Mantente en contacto con tus
familiares y amigos mas cercanos. Puedes crear reuniones sociales virtuales,
juegos en línea, compartir música, videollamadas u otros, todo esto depende de
tu creatividad y tiempo.
6. Cuando
llegas a tu limite
Si alguna sensación de malestar te
invade o sientes que estas perdiendo el control, lo mas importante es mantener
la calma, no alarmarse y aceptar que esa sensación es pasajera. Lograras
identificar que estas teniendo un ataque de pánico si sufres los siguientes
síntomas: elevación de frecuencia cardíaca, sensación de ahogo, opresión en el
pecho, miedo o pánico, sudoración o escalofríos, nauseas o dolor abdominal,
mareos, entumecimiento u hormigueo, dolor de cabeza.
Si esto te sucede, respira profundamente, inhalando
que puedas en 4 segundos, mantén el aire otros 4 segundos y luego exhalas
lentamente durante 4 segundos. La cantidad de tiempo que debes respirar, aguantar
y liberar el aire dependerá de tu capacidad, sin embargo, mientras mas tiempo
puedas sostenerlo, el autocontrol mejorará. Puedes realizar este ejercicio
acostado o sentado, con los ojos cerrados en un espacio seguro para ti, que te
de una sensación de calma y seguridad. Intenta descifrar de donde provienen
esos pensamientos negativos que tienes constantemente, anótalos en un cuaderno
luego de que te ocurre el ataque de pánico y podrás analizarlo detenidamente.
Ten
en cuenta que todo lo que te rodea es importante, trata de permanecer lo más
tranquilo posible y si entras en una crisis, no dudes en compartir tus
emociones con una persona de confianza. En tiempos difíciles no estamos solos, siempre
hay una persona a tu lado que puede entender y ser empático contigo. No
permitas que nadie minimice tus sentimientos y emociones, tu salud mental es
importante y no se desvirtúa. Recuerda también que tu controlas la forma en la
que piensas y percibes los estímulos que te rodean, ten paciencia y toma
control de tus pensamientos. Tomemos las sugerencias para que las
consecuencias, al finalizar esta crisis, sean menores y podamos generar una
mejor resiliencia.
Infórmate y ayuda.
Débora Guidos
Licda. en Psicóloga. 




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