Síndrome de Asperger

DÍA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE ASPERGER

El siguiente artículo es redactado por un profesional en la salud mental, quien utiliza lenguaje técnico a un nivel medio para que los lectores tengan una fácil comprensión. Todos los lectores pueden realizar sus comentarios, los cuales son bien recibidos. De igual forma, otros profesionales de la salud mental pueden dejar sus aportes. Este espacio es creado para informar y sensibilizar sobre generalidades de la salud emocional y mental.

"La vida es una masa tan confusa de sonidos y visiones, por eso sirve de gran ayuda poner orden".                            

                       -  Therese Jolife, 1992. 

Desde el año 2007, cada 18 de febrero se celebra el Día Internacional del síndrome de Asperger, coincidiendo con el nacimiento del psiquiatra Hans Asperger que describió este trastorno por primera vez.

Esta celebración busca sensibilizar y educar a la sociedad en general, ya que las personas que lo padecen suelen tener conductas poco adaptativas, lo que para muchos es visto de manera extraña y en la mayoría de veces se alejan al notar comportamientos diferentes a los aceptados por la sociedad.

No existen datos oficiales, sin embargo, se estima que hay entre 1 a 5 casos de Asperger por cada 1,000 nacimientos, y según diversos estudios, tiene mayor incidencia en niños que en niñas. Esto significaría que en Guatemala existen aproximadamente  862,500 casos.

Hasta el 2013, el Síndrome de Asperger contaba con un diagnostico especifico en el rubro los Trastornos Generalizados del Desarrollo, según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-IV; sin embargo, a partir de la publicación de la nueva versión DSM 5 (del manual antes mencionado) el criterio diagnostico paso a englobarse en Trastornos del Espectro Autista


 ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE ASPERGER?

Es un trastorno que afecta en gran parte la interacción social y el comportamiento. La persona que lo padece puede llegar a tener pleno interés en una actividad específica, lo cual le restringe el deseo de hacer otras diferentes y tener actitudes repetitivas. Estas actitudes se presentan en los primeros años de la infancia; los patrones conductuales que se presentan pueden impedir que la persona realice actividades cotidianas. El comportamiento distinto se hace obvio varía según las etapas del desarrollo de la persona y el entorno en el que se encuentra.

Son personas que demuestran un comportamiento distinto ante la sociedad. En los primeros años de la infancia, estos niños no demuestran un apego emocional por otros niños, demuestran falta de interés a los juegos de imaginación y grupales que son normales durante este periodo de la vida. Reaccionan agresivamente y con berrinches cuando se le quitan ciertos objetos o cuando escuchan sonidos demasiado fuertes cerca de ellos. No son cariñosos con los adultos o las personas que los rodean como habitualmente se espera de los niños, tampoco sienten apego emocional por las personas más cercanas. Se distraen con facilidad al ver objetos con un movimiento específico, por ejemplo ruletas o lámparas con luces que se mueven. También son niños que deben de tener una rutina y horario específico para funcionar. Comer la mayoría del tiempo alimentos que ya conocen, pues si se les introduce algo nuevo es muy probable se observe el rechazo rápidamente por su parte. Al llegar a una edad adulta, es evidente que no tienen la aceptación social, pues el comportamiento que carece de interés hacia otras personas, no forma parte de lo socialmente aceptado.

Para entender con más claridad qué tipo de comportamientos podemos observar en estas personas, se encuentran los siguientes criterios diagnósticos según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM 5:

A.  Deficiencia persistente en la comunicación e interacción social en diversos contextos:

1.  Deficiencia en la reciprocidad socioemocional. Puede demostrarse con un acercamiento social anormal y fracaso en una conversación normal, también la falta de interés, emociones y afectos con otras personas.

2.  Deficiencia en las conductas comunicativas no verbales que se utilizan en una interacción social. Puede existir una comunicación verbal y no verbal diferente, falta de contacto visual y de lenguaje corporal; también demuestran alguna deficiencia en la comprensión de la comunicación con otros y el uso de gestos exagerados, hasta una falta total de expresión facial.

3.  Deficiencias en el desarrollo. Se les dificulta ajustar el comportamiento en diferentes contextos sociales, tienen dificultad al compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas.

B.  Existen patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, algunos intereses y actividades. Deben de ser manifiestos dos o más puntos de los siguientes:

1.   Movimientos, utilización de objetos y habla repetitiva (las mismas frases o palabras recurrentemente). Se pueden observar movimientos repetidos con cualquier extremidad del cuerpo, alineación de juguetes o cambiar de lugar algunos objetos y repetición de frases o palabras que otra persona menciona.

2.  Insistencia en la monotonía, inflexibilidad en rutinas  o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal. Pueden demostrar molestia y angustia con cambios pequeños, dificultades durante el aprendizaje de dichos cambios, pensamiento rígido, rituales al saludar, necesidades al caminar por el mismo lugar o comer los mismos alimentos.

3.  Interés fijo y anormal en cuanto a la intensidad y foco de interés. Pueden demostrar fuerte apego por objetos inusuales y manifestar preocupación cuando no los encuentran o se los quitan, es un interés excesivo.

4.  Híper o hiporeactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno. Pueden demostrar indiferencia al dolor/temperatura, respuestas negativas al escuchar sonidos fuertes o algunas texturas cerca de la piel, olfateo y palpitación excesiva con algunos objetos, fascinación visual por luces o el movimiento.

 



 

C.  Estos síntomas se presentan en las primeras fases del periodo de desarrollo, es decir durante los primeros años en la infancia.

D.  Estos síntomas causan un deterioro significativo en el ámbito social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento cotidiano.

E.  Al realizar evaluaciones, las personas que lo padecen no presentan un discapacidad intelectual, es decir, tienen un coeficiente intelectual normal o por encima de lo normal.

También existen aspectos positivos en el tipo de aprendizaje de estos niños. Según el Dr. Juan Pablo Molina, medico argentino, asegura que los niños con este diagnóstico tienen características como: habilidades y capacidades resaltables como memoria visual, resolución de problemas, facilidades para la música, el arte, la matemática, la informática, entre otros.

CAUSAS GENÉTICAS DEL TEA (trastornos espectro del autismo)

Para la genética primaria, los factores ambientales suelen estar relacionados cuando, durante el embarazo, la madre está expuesta a ciertas toxinas, otros factores psicológicos y neurológicos.

Las evaluaciones psicológicas y neurológicas en el área cerebral demuestran que la conexión entre la corteza cerebral, la amígdala cerebral y el sistema límbico es torcida. Tomando en consideración que la amígdala cerebral es la encargada del funcionamiento y regulación de las emociones y también encargada de retransmitir toda esta información a la corteza cerebral (desempeña un papel clave en la memoria, la atención, la percepción, la cognición, la conciencia, el pensamiento, el lenguaje y la conciencia) para la transformación posterior.

APOYO PSICOLÓGICO Y PSIQUIÁTRICO

Con los niños que padecen este trastorno, un terapeuta especializado debe trabajar en la modificación de habilidades sociales, estoy ayudará en el desempeño cotidiano de la persona. En el ámbito de aprendizaje durante la escolaridad, es importante lograr que los niños se adapten a las situaciones sociales que se muestran en el aula, pues se ha demostrado que el 90% de los niños con Asperger sufren de acoso escolar en la escuela. Durante la adolescencia, al no recibir un apoyo psicológico adecuado, se pueden hacer presentes algunas dificultades psicológicas y psiquiátricas, tales como la depresión y ansiedad.

 ¿CÓMO REALIZAR UN DIAGNÓSTICO ADECUADO?

Para el diagnóstico del síndrome de Asperger los especialistas deberán determinar que los niños que lo padecen (esto si es detectado en una etapa del desarrollo adecuada) tiene un deterioro en la interacción social y patrones repetitivos y estereotipados de comportamiento, actividades e intereses. Se debe confirmar que no hay retraso significativo en el lenguaje ni en el desarrollo cognitivo.

 

Además, se debe realizar:

·         Evaluación neurológica.

·         Evaluación genética.

·         Pruebas cognitivas.

·         Pruebas para comprobar la función psicomotriz.

·         Pruebas para determinar las fortalezas y debilidades verbales y no verbales.

·         Escalas específicas para el diagnóstico de TEA.

·         En adultos: pruebas para conocer las habilidades para poder llevar una vida independiente. Examen clínico completo y entrevista con los más allegados que se centra en las conductas desarrolladas durante la infancia.

·         En niños: entrevista a los padres, entrevista basada en el juego.

 

Durante los últimos años se ha mejorado el diagnostico precoz  detectándose a tiempo, también la atención a los pacientes con este síndrome. Sin embargo, sigue siendo necesario conmemorar este día para dar visibilidad a estas personas y sus necesidades y también poder hacer conciencia en la sociedad sobre la gran dificultad que tienen estas personas para enfrentarse al día a día.

 

 Infórmate y ayuda.

            Débora Guidos, Licda. en Psicología 

 

 


 

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